miércoles, 22 de julio de 2009

La fe salada

Estaba hojeando una guía de actividades de verano de Málaga cuando me paré. ¡¿Qué?! Lo leí otra vez: “Hermandad de los submarinistas. Es una Virgen que está sumergida en la playa de La Malagueta y es sacada para procesionarla.” ¿Virgen sumergida en el agua? La fecha de la procesión cayó en domingo, 19 de julio. Estupendo. Quería ver qué era aquello. Fuimos y aprendí: La Virgen del Carmen es la patrona de los submarinistas malagueños. Hace 28 años una imagen de ella se sumergió en una hornacina de hormigón en un fondo de 10 metros en la playa de La Malagueta. Desde entonces, año tras año la extraen del fondo marino, trasladándola en procesión marinera por toda la playa. Cuando llegamos la vimos en un altar:

Se le nota que vive bajo el agua, como un tesoro imposible de reconocer a primera vista. La imagen en bronce lleva una capa verdosa, color de algas, y nada más ver a la patrona de los submarinistas se me ocurrieron un montón de ideas para elaborar un libro nuevo, algo sobre un cruce de caminos entre la tierra, el reino del mar, la lucha y la fe llena de sal escondida en una casa de coral, bajo la luna y las estrellas.
Regalando flores
Fue fascinante ver la pequeña imagen. Por la tarde, en procesión la embarcaron.

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Después hubo un encuentro con otra Hermandad, siguiendo el intercambio de canastas de flores, rezaron por los difuntos y sumergieron otra vez la imagen de La Virgen del Carmen en el fondo del mar, rodeada por caracolas y conchas – hasta el año que viene.

miércoles, 15 de julio de 2009

Casares con sabor a misterio



Ya había estado en Casares dos veces. La primera en una tarde de terral de verano y la segunda en un día de invierno realmente frío y ventoso. Es decir, hasta el sábado pasado había relacionado el pueblo con muchísimo calor (ante mi ojo mental aparece la imagen de JuanLu echándose agua por encima de la cabeza antes de subir uno de los callejones empinados) y con un frío mordaz.
Ahora he conocido Casares en una noche de verano disfrazado de los tiempos de la Edad Media porque fuimos al IX Mercado Medieval que tuvo lugar durante tres días, ofreciendo un programa lleno de talleres, conciertos y espectáculos. Recomiendo ir. Sobre todo el espectáculo de fuego y pirotécnia me ha encantado y el aire fresco y agradable mezclado con el misterio, la música y las luces ha pintado una imagen nueva de Casares en mi mente.
Empezamos con los videos del fuego
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Las llamas verdes
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Mucho humo

El pueblo de noche

martes, 14 de julio de 2009

El estanque de las tortugas


Entre los carteles del callejero marbellí hay uno anunciando “Museo Bonsai”. Cuando aún vivía en Marbella por la zona del museo, a menudo los turistas me preguntaron dónde ir para visitar los arbolitos. Se lo decía sin olvidarme de añadir:
“No vale la pena – hay cinco árboles sin nombre. Ni siquiera pone de qué sitios son”, acordándome de la decepción que se apoderó de nosotros el día de la visita.
Está claro que hay más de cinco árboles (es sólo una forma de hablar) pero son realmente pocos. No suficientes como para merecerse el nombre “museo” y si uno no va allí con ganas de contarles las hojas, la visita del “Museo Bonsai” no supera los 5 minutos (ya no es sólo una forma de hablar sino un hecho).
Como no tenía la intención de bajarles el ánimo a los turistas que ya estaban preparados y mentalizados para vivir las curiosidades de la naturaleza, solía recomendarles pasar un rato tranquilo al lado del estanque del museo porque aunque no hay ningún cartel diciendo “Estanque de las tortugas”, ese estanque sí que se merecería uno.
La semana pasada tuve que ir a Marbella y como me sobraba algo de tiempo, mis pies me llevaron de forma automática al estanque sabiendo que el paseo bajo el sol de mediodía no iba a ser en vano.

Aquí tenéis los nuevos amigos de las tortugas:
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Parece que ha llegado la hora de rebautizar “mi” estanque en “Estanque de las tortugas y familias numerosas de patos”. Bueno, un nombre demasiado largo. Además por allí también viven los peces y todo tipo de bichos. No me extrañaría si algún día el ayuntamiento tomase la decisión de convertirlo todo en un zoo con la sala del museo bonsai ocupada por un león...

lunes, 6 de julio de 2009

Música y caló en Jimena


Castillo iluminado de Jimena de la Frontera

No me gusta nada esa carretera estrecha con sus tantísimas curvas pérfidas que serpentea hacia el pueblo andaluz situado a 195 km aprox. de Cádiz: Jimena de la Frontera. Aún así hay un tramo que permite captar una vista realmente bonita del castillo dominando las casas blancas, y cada vez que vamos allí busco entre los árboles si ya se ve desde lejos el destino del viaje, la imagen perfecta para una postal. Es el momento en el que suelo hacer las paces con la carretera alevosa, a fin de cuentas Jimena es un sitio tranquilo y pacífico dónde el gorjeo despreocupado de los pájaros llena el aire. Bueno, no siempre. El sábado pasado, el último día del IX festival de música, el pueblo tenía energía suficiente como para callar las voces de los pájaros. Miles de personas de todos los sitios llenaron las plazas y callejones de Jimena para asisitir a alguna actuación o algún concierto – muchos con entrada gratuita. El calor (o la caló como dicen allí) me dejó sin palabras. Bajamos del coche sobre las 2 de la tarde y el aire caliente no tardó en saludarnos. ¡Bienvenidos! ¡Qué cambio en comparación con la costa! ¿Dónde está el viento? Llegó. Llegó con la noche sobre las 2 cuando vimos el concierto de Macaco en la Plaza de la Constitución.

El grupo se lo pasó bomba lo cual también puede estar relacionado con el cambio de temperatura. Siempre me ha gustado vivir buena música en directo. Antes de mudarme a España ayudé a una emisora de radio en mi tiempo libre que me mandó a algunos conciertos (entre bastidores) y festivales para entrevistar a grupos de rock - lo disfruté un montón. Para ser sincera, la música de Macaco no es mi estilo (demasiadas melodías pegadizas), pero me da la impresión que ellos pertenecen a los músicos que entienden el arte de crear una conexión entre el escenario y los oyentes y transmiten mucha energía, o sea, incluso si no te identificas de todo con sus canciones puedes pasártelo muy bien viéndolos en directo. Me han gustado. Se les nota que creen en lo que hacen y es lo importante. Para mí sonaron mejor que en CD y de eso se trata en un concierto ¿no? Lo peor es vivir el caso contrario con unos grandes músicos que delante de la gente parecen perdidos, tocando como si estuvieran en su casa...

Aquí tenéis una pequeña muestra de la actuación de Macaco:
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El domingo por la tarde volvimos para la costa. Salimos con 35ºC, y ya por Estepona las temperaturas habían bajado a 25ºC. Está claro que visitar Jimena vale la pena (no sólo por la música de los pájaros o altavoces) pero si uno no conoce el pueblo y va con ganas de caminar por el río o descubrir la zona del castillo no recomendaría ir en verano. Tanto el sol veraniego jimenato como esa carretera maliciosa que lleva al pueblo tienen mucho carácter...